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lunes, 9 de mayo de 2011

Comprar y vender (2): Saber vender










Si resulta importante saber comprar a la hora de invertir en activos numismáticos, saber vender es la clave para obtener beneficios.

A la hora de vender resulta básico:
- Estar al tanto del mercado y saber cuanto valen las piezas que has comprado en cada momento, para elegir deshacernos de las piezas cuando mayor rentabilidad nos puedan dar.
- Saber a quien venderlas. Esto puede referirse a contar con un intermediario de confianza a través del cual mover las piezas, o conocer directamente a los clientes potenciales que pudieran estar interesados en adquirir las piezas
- Tener una estrategia de venta clara, no dejarse llevar por los impulsos o la ansiedad si en un primer momento no encontramos comprador, y tener una horquilla dentro de la cual manejarnos a la hora de vender la pieza, para evitar en todo momento "malvender las piezas" por tener prisas.

En general, hay que tener mucha paciencia a la hora de vender nuestros activos numismáticos, ya que actuar en caliente e intentar deshacernos "de la noche a la mañana" de según que piezas puede hacer que tengamos que malvenderlas sin obtener el posible beneficio que estábamos buscando.

Para mantenernos al tanto del valor de las piezas, aparte de bibliografía y quizás tanteos a otros coleccionistas o vendedores (darnos una vuelta por las numismáticas puede darnos una primera visión de a cuanto se vende (supuestamente) esa pieza en el mercado.

Sin embargo, el valor lo fija la relación siempre fluida de la oferta y la demanda, por lo que resulta muy interesante estar al tanto de los cierres de las subastas numismáticas.
Realmente, las frecuentes subastas numismáticas suelen ser una muy buena base a la hora de marcar los precios de mercado de las monedas más relevantes, al darnos una idea muy clara de las cantidades que algunos coleccionistas están dispuestos a pagar por las piezas...

miércoles, 4 de mayo de 2011

Activos tangibles de colección


Existen activos tangibles, no financieros complementarios a las inversiones corrientes y conocidas por todos: Obras de arte, libros antiguos, valore filatélicos, monedas...
La adquisición de estos bienes a veces puede responder a distintos objetivos, como son el coleccionismo puro, el entretenimiento, la nostalgia, y otros...
Sin embargo, es una realidad frecuente que el paso del tiempo y otras circunstancias pueden hacer que el valor de determinados objetos asciendan a posiciones gratamente inesperadas...
Por ello, la inversión en bienes de colección, como las monedas merece ser una opción de inversión complementaria más que aceptable a la hora de diversificar inversiones o buscar inversiones "refugio".
Hay que aclarar y señalar que el comportamiento de este tipo de inversiones es claramente distinto al de los activos financieros, y suelen obtener las mejores plusvalías a medio y largo plazo.
Las características más atractivas de este tipo de inversiones son, pues:
- La estabilidad y seguridad de la inversión, dado que en general el valor de los bienes tangibles no sufren significativamente los rigores de los ciclos económicos. De hecho presentan claras tendencias a aumentar de valor en momentos de crisis económica, al ser normalmente considerados valores refugio.
- El potencial de revalorización y disfrutes adicionales fuera de lo económico (Disfrutar de un hobby, poder enseñar la colección, etc)
Así, la compra de estos bienes tangibles representa una buena vía de inversión o ahorro, a través de la creación continua de un patrimonio valioso con el objetivo de convertirlo en capital en el futuro o en el momento en que las necesidades así lo aconsejen.